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Sound Advice from Lieutenant Yonatan

May 23, 2018
Sound Advice from Lieutenant Yonatan

Spanish follows English

For Ethiopian student, Yonatan (not his real name) who started at the WIZO Nir Ha’emek Youth Village in the seventh grade, his new home in the dormitory was a place where he finally ‘found himself’ away from the noisy, over-crowded apartment that he shared with his single mother and his many siblings. Yonatan’s father had abandoned the family when the children were small, leaving his mother with the struggle of holding down a job and bringing up her six children.

Despite many emotional and educational shortcomings, Yonatan settled in well at the dormitory, and with one-to-one support and tutoring he began to appreciate the merits of education and he studied hard, showing a high aptitude for mechanics and electrical engineering.

At Nir Ha’emek, they did not see me as the sad Ethiopian kid with no future. No! They instilled in me a sense of ambition, and they provided me with the tools to achieve,” Yonatan explained. “For weekends and holidays, they encouraged me to stay at the youth village, so that I would not be led astray by my older brother who was doing drugs.”

When Yonatan graduated, he continued his education at a prestigious school of further education, where he attained excellence in mechanics and electrical engineering, gaining valuable accreditation. All through that time, he spent much of his free time on the Nir Ha’emek campus, where he felt very at home.

Yonatan was enlisted into the army in the maintenance division as an electrical engineer. From there, he was selected for officers’ school. Now, he is a lieutenant and serves as a tutor in electrical engineering and maintenance in the officers’ school. He attributes his successful army career to the valuable life lessons he learned at WIZO Nir Ha’emek, and he takes great pride in visiting the youth village and speaking to the students about his time spent in the dormitories and how impactful school days are in preparation for meaningful service in the army – and beyond.

Yonatan stands erect and tall, resplendent in his army uniform. His eyes glow with pride.

“I used to think that good fortune was something that other kids had, but not me – and maybe you think that too," he says, addressing students from the dormitories.I have been, where you are now – and I can tell you that you are the luckiest kids so take advantage of everything that Nir Ha’emek has to offer, and listen to your teachers. Know that they are there for you, for your future, for your success. It worked for me. It will work for you, too.”


(Names changed to preserve anonymity) 

(Photo for illustration purposes only)


 LT Yonatan

Un Consejo del Teniente Yonatan

Para el estudiante etíope Yonatan, que comenzó en la Aldea Juvenil WIZO Nir Ha'emek en séptimo grado, su nuevo hogar en el dormitorio era un lugar donde finalmente estaba lejos del ruido del apartamento lleno de gente que compartía con su madre soltera y sus numerosos hermanos. El padre de Yonatan había abandonado a la familia cuando los niños eran pequeños, dejando a su madre sola en la lucha por mantener un trabajo y criar a sus seis hijos. 

A pesar de sus muchas deficiencias emocionales y educativas, Yonatan se adaptó bien al internado, y con el apoyo individual y la tutoría comenzó a apreciar los méritos de la educación y se esmeró en el estudio, mostrando una gran aptitud para la mecánica y la electricidad. 

En Nir Ha’emek, no me vieron como el niño etíope triste sin futuro. ¡No! Me inculcaron que debo ser ambicioso  y me proporcionaron las herramientas para salir adelante”, explica Yonatan. "Durante los fines de semana y las festividades, me animaron a quedarme en la aldea juvenil, para que mi hermano mayor – adicto a la droga, no me llevara por el mal camino". 

Cuando Yonatan se graduó, continuó su educación en una prestigiosa escuela de educación superior, donde alcanzó la excelencia en mecánica y  electricidad, obteniendo una valiosa acreditación. Durante todo ese período, pasó gran parte de su tiempo libre en el campus de Nir Ha’emek, donde se sentía muy a gusto. 

Yonatan se alistó en el ejército en la División de Mantenimiento como electricista. A partir de ahí, fue seleccionado para la Escuela de Oficiales. Ahora es teniente y se desempeña como tutor en electricidad y mantenimiento. Atribuye su exitosa carrera en el ejército a las valiosas lecciones de vida que aprendió en WIZO Nir Ha'emek, y se enorgullece de visitar la aldea juvenil y hablar con los estudiantes sobre el tiempo que pasó en el internado y lo impactantes que fue la escuela para luego cumplir  un servicio significativo en el ejército, y más allá. 

Yonatan mira con la cabeza en alto, resplandeciente con su uniforme militar. Sus ojos brillan de orgullo. 

"Solía ​​pensar que la buena fortuna era algo que otros niños tenían, pero no yo, y tal vez Uds. también piensas eso", dice, dirigiéndose a los estudiantes en el internado. "He estado dónde están ahora, y puedo decir que son los niños más afortunados, así que aprovechen todo lo que Nir Ha'emek tiene para ofrecerles y escuchen a sus maestros. Sepan que están ahí para ayudarles, para su futuro, para su éxito. A mí me fue útil. Y lo será para Uds.  también"